Dónde comer en El Médano (guía real)
Solo los sitios que merecen la pena. Seleccionados para acertar sin perder tiempo.
En El Médano se come con los pies casi en la arena. La oferta es la de un pueblo que creció sin ponerse solemne: chiringuitos frente a la bahía, terrazas en la plaza y una ruta de papas arrugadas con mojo que va sola.
El plan clásico sale solo: desayunar frente al mar, comer pescado fresco sin ceremonias y seguir la tarde de terraza en terraza hasta que decida el estómago. La carta que manda aquí es la del día: vieja, cherne, lo que haya traído la flota. Y si el día se tuerce o apetece noche de sofá, pedir a domicilio con Just Eat mueve la cocina del pueblo hasta tu puerta.
El secreto local tiene nombre propio: Los Abrigos, el pueblito pesquero a diez minutos, donde el marisco es religión y los chiringuitos de la rada sirven lo que entró esa misma mañana. Es la excursión gastronómica más corta y más rentable del sur de la isla.
Un consejo de vecino: junto a la playa principal está la vida y el ruido alegre; dos calles atrás está el sosiego y los precios de barrio. En El Médano elegir bien no es difícil: es solo cuestión de no tener prisa.
